Transición

Un aprendizaje integral, lúdico y equilibrado. La filosofía de la educación adventista, además de respetar los objetivos y las políticas educativas nacionales de nuestro país, propone metas específicas para el desarrollo de los niños, basadas en los principios de la ética cristiana. De esta manera, nuestros alumnos tienen la oportunidad de desarrollar los valores morales, la integración social, la adquisición de la lengua oral y escrita, la construcción de los conceptos matemáticos y las habilidades artísticas que contempla cada etapa de su formación como ser pensante, incorporando sus experiencias y conocimientos previos.

La enseñanza en el nivel inicial también debe facilitar la comprensión y el conocimiento de Dios como Creador, Sustentador y Salvador; para que el alumno establezca vínculos sólidos con Dios, con su familia y su comunidad.

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